lunes, 11 de mayo de 2015
domingo, 19 de abril de 2015
"Una tela blanca que se raja" -fragmentos de "Hombre en azul" de Óscar Curieses
Lo obsceno es la desnudez. Una forma de belleza: otra.
*
El color como método inconsciente.
*
No tengo nada que decir: todo está en los cuadros.
*
No soy yo quien debe dialogar con los espectadores, sino mis
cuadros. Yo soy solo un residuo de ellos, algo de lo que se puede prescindir.
*
Todo el desgarro de mi obra, aunque no lo haya reconocido abiertamente, parte de
un amor trágico e intenta regresar a él.
Pero el retorno a ese amor jamás se alcanza, ni siquiera parcialmente
como sucede en los griegos o en Shakespeare. De ahí toda mi violencia.
*
(Dyer). No se puede llenar el vacío, solo atravesarlo.
*
Sin límite no hay posibilidad.
*
Ser ciego al pintar, justo ahí la pintura se empieza a ver.
*
No me interesa el silencio en la pintura, sino la soledad.
Es erróneo concebirlos como sinónimos. La soledad habla
continuamente, incluso grita.
*
Todo autorretrato es otro.
*
No intento decir nada en mis cuadros, dejo que sean ellos
quienes digan o callen, pero en su propio lenguaje.
Los distintos niveles de la misma cicatriz, la expresión de
la superficie.
*
Iluminar la oscuridad, no para apagarla, sino para
mostrarla.
*
Dar forma a lo ilimitado.
*
Hay que volver a preguntar: ¿Qué es un desnudo?
*
Nadie puede pintar por nosotros, ahí reside nuestra soledad.
*
Sólo demasiado es suficiente.
*
Yo: una cicatriz del tamaño de mi estatura.
*
Siempre proyectamos nuestras carencias.
El cuadro también.
*
Explicar un cuadro siempre es sinónimo de fracaso o de asesinato.
*
Mi pintura no es un diario de mi vida, es más adecuado a la
inversa: mi vida es el diario de mi pintura.
*
Sólo yendo demasiado lejos conseguirás llegar donde te
propones.
*
Todo autorretrato es también una máscara.
*
Camino en esa dirección y me adentro en la oscuridad. En ese
instante, escucho el ruido de una tela blanca que se raja.
Óscar Curieses, de Hombre en azul
* Pinturas de Francis Bacon
sábado, 28 de marzo de 2015
«Manifiesto Letrista» (1942) -Isidore Isou
A. Lugares comunes sobre las palabras
Patético I El florecer de las erupciones de energía nos trascienden.
Todo delirio es expansivo.
Todos los impulsos escapan al estereotipo.
Fijo I La experiencia íntima conserva detalles curiosos.
Patético II Emisiones se transmiten por medio de nociones.
¡Qué diferencia entre nuestras fluctuaciones y la
brutalidad de las palabras!
Siempre ocurren transiciones entre los sentimientos y el habla.
Fijo II La palabra es el primer estereotipo.
Patético III ¡Qué diferencia entre el organismo y los orígenes.
Nociones - ¡qué diccionario heredado! Tarzán aprendió
a llamar gatos a los tigres en el libro de su padre.
Nombrando a lo Desconocido por lo Eterno.
Fijo III La palabra traducida no es capaz de expresar.
Patético IV La rigidez de las formas impide su transmisión.
Estas palabras son tan pesadas que la corriente no puede trasladarlas.
Los temperamentos desfallecen antes de cumplir su meta
(tirando salvos al aire).
Ninguna palabra es capaz de transportar los impulsos que uno
quiere mandar con ella.
Fijo IV PALABRAS permiten la desaparición de alteraciones psíquicas
Habla resiste efervescencias.
Nociones requieren expandirse a formulas equivalentes.
PALABRAS Fracturan nuestro ritmo.
por su Asesinan la sensibilidad.
mecanismo, Inconsideradamente uniforme
fosilización Inspiración torturada.
estabilidad Torcer tensiones.
y envejecimiento Presentan exaltaciones poéticas como inútiles.
Crean gentileza.
Inventan diplomáticos.
Promueven el uso de analogías
Substituto de verdaderas emisiones.
Patético V Si uno hace economía con las riquezas del alma, uno marchita
lo restante junto con las palabras.
Fijo V Impide que la corriente se enmohezca en el cosmos.
Forma especies en sentimientos.
PALABRAS Destruyen sinuosidades.
Resultan de la necesidad de determinar cosas.
Ayudan a los ancianos a recordar forzando a los jóvenes a olvidar.
Patético VI Toda victoria de la juventud ha sido una victoria sobre las
palabras.
Toda victoria sobre las palabras ha sido una victoria fresca y joven.
Fijo VI Resumir sin saber como recibir.
Es la tiranía de los simples sobre los puntillosos.
PALABRAS Disciernen con demasiada concreción como para dejar espacio
para la mente.
Olvidar la verdadera medida de la expresión: sugerencias.
Permitir que las infrarrealidades desaparezcan.
Filtrar sin restaurar.
Patético VII Uno aprende palabras al mismo tiempo que buenos modales
Sin palabras ni modales uno no puede aparecer en sociedad.
Es progresando con las palabras que uno progresa socialmente.
Fijo VII Mata evocaciones pasajeras.
Aminorar el uso de abreviaciones y aproximaciones.
EL HABLA Es siempre lo viceversa de no ser idéntico.
Elimina a los individuos solitarios que querrían integrarse a la
sociedad.
Fuerza a la gente que diría "En cambio" a decir "Por
eso".
Introduce el tartamudeo.
Patético VIII La construcción de las palabras para que duren para
siempre fuerzan al hombre a construir de acuerdo con figuras, como niños.
No existe apreciación de valores en las palabras
Fijo VIII Las palabras son las grandes niveladoras.
Patético IX Las nociones limitan la apertura hacia la profundización
estando entornadas.
Fijo IX Las palabras son atavíos familiares.
Los poetas agrandan palabras cada año.
Se han remendado tanto las palabras que quedaron con costuras.
Patético X La gente piensa que es imposible romper palabras.
Fijo X Los sentimientos únicos son tan únicos que no se pueden
popularizar. Los sentimientos que no tienen palabras en el diccionario,
desaparecen.
Patético XI Cada año miles de sentimientos desaparecen por falta de una
forma concreta.
Fijo XI Los sentimientos exigen un espacio para vivir.
Qué extraordinaria la descorazonada absorción del poeta en las
palabras.
Las cosas y nada que comunicar son cada día más importantes.
Patético XII Los esfuerzos para la destrucción atestiguan por la
necesidad de reconstruir.
Fijo XII ¿Cuánto tiempo más nos aferraremos al dominio empequeñecido de
las palabras?
Patético XIII El poeta sufre indirectamente:
Las palabras siguen siendo el trabajo del poeta, su existencia, y su
tarea.
B. Innovación I
Destrucción de las PALABRAS en favor de las LETRAS
ISIDORE ISOU Cree en la posibilidad de elevarse más allá de las
PALABRAS; quiere el desarrollo de transmisiones donde nada se pierde en el
proceso; ofrece un verbo igual a un shock. Por la sobrecarga de la expansión
las formas se valen por sí solas.
ISIDORE ISOU Comienza la destrucción de las palabras a favor de las
letras.
ISIDORE ISOU Quiere que las letras constituyan entre ellas todo deseo.
ISIDORE ISOU Hace que la gente pare de usar conclusiones ya dadas por
hecho, palabras.
ISIDORE ISOU Muestra otra salida de las PALABRAS y la RENUNCIA:
LETRAS. El creará emociones contra el lenguaje, por el
placer de la lengua.
Consiste en enseñar que las letras tienen un destino más que integrar
las palabras.
ISOU Descompondrá las palabras en letras.
Cada poeta integrará el todo al Todo.
Todo debe ser revelado por las letras.
NO SE PODRÁ REHACER MÁS POESÍA.
ISIDORE ISOU EMPIEZA
UNA NUEVA VENA DE LIRISMO.
Cualquiera que no pueda dejar las palabras de lado que se quede con
ellas!
Esto no quiere decir destruir palabras por otras palabras.
Ni forjar nociones para especificar matices.
Ni tampoco mezclar términos para que abarquen más sentidos.
Pero sí quiere decir TOMAR TODA LETRA COMO UN TODO; REVELANDO ANTE
ESPECTADORES DESLUMBRADOS MARAVILLAS CREADAS CON LAS LETRAS (ESCOMBROS DE LA
DESTRUCCIÓN);
CREANDO UNA ARQUITECTURA DE RITMOS LÉTRICOS;
ACUMULANDO LETRAS FLUCTUANTES EN UN MARCO PRECISO;
ELABORANDO ESPLÉNDIDAMENTE EL CORTEJO ACOSTUMBRADO;
COAGULANDO LAS MIGAS DE LETRAS PARA HACER UNA VERDADERA COMIDA;
RESUCITANDO LA MEZCLA EN UN ORDEN MÁS DENSO;
HACIENDO ENTENDIBLE Y TANGIBLE LO INCOMPRENSIBLE Y VAGO; CONCRETANDO EL
SILENCIO;
ESCRIBIENDO LA NADA.
Es el rol del poeta avanzar hacia recursos subversivos.
la obligación del poeta avanzar en las negras y onerosas profundidades
de lo desconocido.
el oficio del poeta abrir otra puerta más del cuarto de tesoros para el
hombre común.
El mensaje del poeta tendrá nuevos signos. El orden de las letras se
llamará:
LETRISMO.
No es una escuela poética, sino una actitud solitaria.
EN ESTE MOMENTO: LETRISMO = ISIDORE ISOU.
Isou aguarda a sus sucesores en poesía!
(¿Existen ya en alguna parte preparados para avanzar en la historia
mediante los libros?)
EXCUSAS PARA PALABRAS INTRODUCIDAS A LA LITERATURA
Hay cosas que existen sólo por virtud de su nombre.
Hay otras que existen pero dada la ausencia de un nombre permanecen
ignoradas.
Toda idea necesita una tarjeta de introducción para que se le conozca
Las ideas se conocen por el nombre de su creador.
Es más objetivo nombrarlas de acuerdo a sí mismas.
LETRISMO ES UNA IDEA QUE
SERÁ LAMENTADA POR SU REPUTACIÓN
Letérico es un material que siempre puede ser demostrado..
Semillas de Letérico ya existen:
PALABRAS SIN SENTIDO;
PALABRAS CON SIGNIFICADOS OCULTOS EN SUS LETRAS;
ONOMATOPEYAS.
Si este material existió antes, no tuvo un nombre por el cual ser
reconocido.
Trabajos Letéricos serán aquellos que se compongan enteramente de estos
elementos, pero con reglas y géneros adecuados!
La palabra existe y tiene el derecho de perpetuarse.
ISOU ESTÁ LLAMANDO LA ATENCIÓN A SU EXISTENCIA.
Depende del Letrista el desarrollo del Letrismo.
El Letrismo ofrece una poesía DIFERENTE.
EL LETRISMO impone una POESÍA NUEVA.
AVALANCHA LETRISTA ES ANUNCIADA.
Isidore Isou, "Manifiesto Letrista" En Introduction à une Nouvelle Poésie et une Nouvelle Musique, París: Gallimard, 1947.
Fuente y Traducción: Paula Einöder-Boxer
Etiquetas:
ISIDORE ISOU,
MANIFIESTOS VANGUARDISTAS
domingo, 1 de marzo de 2015
Una «piedra entre los dientes» -un poema de Ana Ajmátova
La tierra natal
No la llevamos en oscuros
amuletos,
Ni escribimos arrebatados
suspiros sobre ella,
No perturba nuestro amargo sueño,
Ni nos parece el paraíso
prometido.
En nuestra alma no la convertimos
En objeto que se compra o se
vende.
Por ella, enfermos, indigentes, errantes
Ni siquiera la recordamos.
Sí, para nosotros es tierra en los zapatos.
Sí, para nosotros es piedra entre los dientes.
Y molemos, arrancamos, aplastamos
Esa tierra que con nada se
mezcla.
Pero en ella yacemos y somos ella,
Y por eso, dichosos, la llamamos
nuestra.
* Versión de María Fernanda Palacio
sábado, 7 de febrero de 2015
«Decálogo del perfecto escritor autista»*
Fotografía de Parkeharrison
“(…) la
única, débil, mínima posibilidad de impedir
que el mundo tenga al final razón consiste en dársela”.
que el mundo tenga al final razón consiste en dársela”.
T. Adorno
1.Olvídese de sus tribulaciones. Deje de
atormentarse en su soledad, escribiendo poemas o relatos abstrusos a
contracorriente. Eso no lo catapultará al éxito ni le garantizará más que un
público reducido de dudosas costumbres taciturnas. Un perfecto escritor
adaptado a los nuevos tiempos ha de construirse como marca. A partir de ahora, su principal imperativo es instalarse
como escritor destacado en todos los
medios disponibles y recurrir sin reparos al marketing desvergonzado del yo.
Regístrese en las numerosas redes y medios sociales que estén a su alcance y
haga uso intensivo de estos maravillosos instrumentos que aproximan a los seres
humanos. Invite de forma pausada pero insistente a que los demás se sumerjan en
su insondable mundo interior. Pronto verá resultados notables en su imagen.
2.Alístese en algún grupo literario militante lo
más numeroso posible y búsquese todos los aliados que pueda (jurados, editores,
gestores culturales y periodistas o críticos espontáneos dispuestos a
reseñarlo). Dado que lo oficial está devaluado, búsquese una etiqueta
alternativa, lo más breve y simple posible, para retener la atención en medio
del vértigo mediático. (Evite etiquetas tales como «post-vanguardismo tribal»,
«hiperrealismo onírico» o «creacionismo individualista» u otras similarmente
sofisticadas: muestran un elitismo intelectual ofensivo para su público).
Frecuente a sus contertulianos todo lo que pueda, elogiándolos sin pudor. Eso
le proporcionará toda clase de beneficios, incluyendo elogios
–proporcionalmente desmesurados- hacia su persona, con total prescindencia de
la calidad de lo que escriba. Con algo de suerte, pronto recibirá algún premio
por su lealtad. También le suministrará un circuito de distribución y promoción
sin coste alguno, provechosas oportunidades de venta y medios para satisfacer
sus necesidades más básicas de amor, reconocimiento y sexo poético.
3.Busque algunas fotos antiguas que mejoren su
imagen actual o produzca una serie con ángulo favorable. No se prive de
retoques digitales y busque preferentemente un fondo de biblioteca (en caso de
disponerla, si no la ha sustituido ya por un televisor de plasma). Según la
marca que le interese promocionar puede posar espontáneamente en diferentes
escenarios cotidianos: el Aconcagua, la selva marfileña, las islas Sitges, una favela de Río o el Festival Literario
Internacional de Fiji. Aproveche las fotos recomendadas y altérnelas
semanalmente, de manera de ir sumando nuevos adeptos o followers cada vez. Piense frases impactantes y vacías, lo
suficientemente ambiguas como para poder ser reinterpretadas según sus
conveniencias mercantiles. Podrá comprobar cómo cualquier nimiedad puede
adquirir visos extraordinarios.
4.Elija un estilo fácilmente reconocible sin
ponerse extravagante o críptico: la claridad meridiana es su carta de
presentación y captación. Para ello, seleccione un vocabulario básico y
elemental que lo identifique con un grupo, sin necesidad de problematizar en
exceso lo que quiere «expresar» (dando por sentado que no hay nada más
importante que su libertad de
expresión, incluso si es ligeramente
auto-referencial). Unas pocas palabras-comodín le permitirán atajos
sorprendentes, ahorrándose el trabajo de la crítica, el esfuerzo de la lectura
detenida o tanto debate sesudo que no le interesa más que a un puñado de
melancólicos trasnochados.
5.Puesto que su clientela valora la transgresión,
no ahorre detalles insignificantes de su vida íntima que simulen alguna
peculiaridad de carácter o un valor agregado a sus actitudes más mediocres.
Ponga en valor su persona más que su escritura: el público estará
suficientemente entretenido como para leer sus poemas o sus relatos sin el más
mínimo sentido crítico. No olvide que usted no está compartiendo con sus
lectores unos meros escritos sino
dándoles la oportunidad inigualable de dar un salto cuántico en su conciencia
ilustrada, su sensibilidad y, sobre todo, su círculo distinguido de contactos.
6. Limítese a ser encantador, obviando comentarios
políticos u observaciones sociológicas que pudieran incomodar a sus clientes
potenciales. Cerciórese de que su clientela comulga de antemano con sus opiniones:
ya sabe que siempre tiene razón incluso si está equivocada. Su escritura debe
unir lo que la política divide. Practique el amor y no la guerra. Usted es un
alma bella y el optimismo ilimitado es su lenguaje. Del mismo modo que ha de
derrochar elogios, economice toda crítica: cada cual tiene derecho a pensar lo
que le plazca y es de sentido común que usted no es nadie para contrariarlo.
Crear condiciones de mercado exige una rigurosa administración de los juicios,
especialmente si son negativos. Vaya por la positiva: extienda sus redes,
declárese seguidor de quien pueda contribuir a su meteórica carrera y haga
guiños a los que pudieran dudar de su honorable empresa: todos son únicos y
cada uno está ávido de saberlo.
7. Mime a su clientela. Agrádele. Si algún seguidor
suyo comparte una foto, hable de su belleza. Si sube un artículo, hable de su
interés. Si comparte un poema, hable de su sensibilidad. Si publica un cuento,
señale sus semejanzas con algún autor preferentemente de moda (y olvídese de
una vez de esos autores que ya nadie lee, comenzando por Poe, Chéjov, Le Guin,
Borges o Cortázar…). Lo importante no es hacer una lectura reflexiva sino
empatizar con todos sus colegas (que es su principal clientela) y mostrarse
incondicional defensor de sus actos, con independencia a lo que hagan: el amor
al arte siempre debe ser más fuerte que las diferencias ideológicas o
estéticas, si es que todavía preserva alguna en su práctica. Haga oficio de su
ecumenismo público; ya tendrá tiempo para mostrar sus antipatías en privado.
8.Sea espléndido desde el principio al fin. Cada
vez que lo inviten a un recital, anúncielo y, en honor a su infinita gratitud,
no deje de comentar las deslumbrantes resonancias de su participación estelar.
Lo que importa no es lo real en lo más mínimo, sino la ilusión que usted
gestiona. Comparta de forma periódica sus actividades artísticas (toda su vida
lo es, así que no se prive de compartir lo que le plazca) y no deje de enviar
sus escritos a las selectas antologías a las que es invitado por módicos
precios o a los numerosos concursos (importantísimos por definición) que estén
a su alcance. La presencia literaria debe traducirse en pauta publicitaria. Lo
prioritario es estar: no ser olvidado ni un solo día. Si no tiene nada que
compartir, invéntelo. También puede hacer anticipos de publicaciones que
todavía no ha escrito, de recitales a los que aún no ha sido invitado y si su
imaginación logra desperezarse, puede hablar de sus nervios antes de subir a
recoger algún ilustre premio literario que con toda probabilidad le otorgarán.
Tampoco renuncie a invocar poetas de renombre que no necesariamente ha leído y
no sienta pudor por relatar sus historias de éxito (incluyendo las reediciones
de 30 ejemplares de su obra magna) o la demanda creciente que sus libros tienen
a nivel nacional e internacional. Esos son reparos de otro tiempo, cuando el
culto a la autoridad no era lo único que contaba. La fórmula es fácil y simple:
cuanto más éxito sugiera, más éxito tendrá.
9.Hágase gestor cultural y organice para sus
colegas numerosas actividades literarias. Combínelas para que cada escritor
invitado (no supere los veinte) lleve consigo tres o cuatro familiares y
amigos. Con ello, tendrá una audiencia asegurada a la que le podrá ofertar sus
productos en combos de lujo: 3 libros de relatos + 1 tanga; 1 slip + 1 poemario
erótico + 1 dedicatoria; 2 fotos con el artista + 1 poemario + 2 relatos con
bragas u otros combinados por precios baratísimos. Lo que cuenta es la
explotación de la imagen de marca. Puede poner como ventaja competitiva su
feminidad, su condición revolucionaria (también la revolución puede vender), su
neomalditismo, su frikismo, su sex appeal
o, si es joven promesa (hasta los 40 tiene tiempo), no olvide de vender el
encanto de la juventud. Siempre queda la posibilidad de fomentar una estética
del reviente en caso de no contar con estas otras virtudes. Cultive con celo su
imagen y pronto tendrá epígonos dispuestos a emularlo y fans que esperan con un bostezo sus próximos recitales.
10. Búsquese algún programa informático que le
permita combinar palabras para sus poemas o mezcle relatos para formar nuevos.
No pierda tiempo en esas nimiedades y ahórrese las revisiones que coartan su
espontaneidad expresiva. Bastará con que el escrito contenga algunas palabras
mágicas y, sobre todo, que no aburra con su extensión. En caso de poemas,
escriba versos cortos que hablen de sexo, humor, drogas, noche y otros tópicos
análogos y si está inspirado divida el texto y preséntelo bajo la forma de
poemas independientes que irá publicando regularmente para retroalimentarse con
el público. Si es un cuento, mezcle misterio y género policial, con alguna
pizca de erotismo. Si es una novela, mezcle misterio, género policial, épica
histórica y todo el erotismo que pueda. Si alguien le indica cualquier minucia
corríjala y agradézcale efusivamente. Se sentirá co-autor y estará encantado de
encontrar su nombre en los agradecimientos. Cuando tenga un número suficiente
de escritos, monte un libro y envíelo a todos los contactos que ha establecido
en los pasos previos. Tenga la seguridad que pronto se convertirá en un
perfecto escritor autista que podrá gozar sus cinco minutos de fama.
Arturo Borra
* Nota: este texto puede herir su sensibilidad. Si padece algún
trastorno paranoico o narcisista, haga el favor de no leer.
Texto publicado en Revista "Canibaal", Nº 4, Enero de 2015.
lunes, 19 de enero de 2015
«Hemos llegado al hogar» -un poema de Lenrie Peters
Hemos llegado al hogar
desde la guerra sin sangre
con el corazón abatido,
nuestras botas llenas de orgullo
de la verdadera matanza del alma,
y nos hemos preguntado
“¿Cuánto cuesta
ser querido y después abandonado?”
Hemos llegado al hogar
y traído la promesa
escrita en colores de arco iris
a través del cielo – para enterrar,
pero no es el momento
de colocar coronas
por los crímenes de ayer.
La noche amenaza,
el tiempo se disuelve,
y nada conocemos
del mañana.
Los tambores borboteantes
a la estrella hacen eco.
El bosque aúlla
y entre los árboles
el oscuro sol aparece.
Hemos llegado al hogar
cuando vacila la aurora
cantando canciones de otras tierras,
la Marcha Fúnebre
que nos viola los oídos,
sabiendo que toda nuestra tradición y nuestras lágrimas
se juegan al cara o cruz de una moneda.
Hemos llegado al hogar
al pie de las verdes colinas
a beber el grito cálido
y suave del canto de los pájaros.
A las playas ardientes
donde los botes salen al mar
a desgranar la cosecha del océano
y las tenaces gaviotas se hunden
y deslizan volcando besos sobre las olas.
Hemos llegado al hogar
donde a través del relámpago
y la lluvia atronadora,
la peste, la sequía,
el espíritu empapado
se demora en el camino arenoso
sosteniendo los torturados restos
de la carne,
ese espíritu que no pide
al mundo favor alguno
sino la dignidad.
Lenrie Peters nació en Bathurst (en ese entonces colonia británica), ahora Banjul, Gambia, el 1 de septiembre de 1932. Poeta, narrador, editor, médico cirujano y cantante de óperas. A los diez años trabajó como corrector de pruebas de un periódico editado por su padre, que en esa misma época le leía poetas grecolatinos. Autor de los libros de poemas: Katchikali; Satellites; y Collected poems y de la novela The Second Round, 1965. Todas sus obras fueron publicadas por Heinemann, en Londres, en la colección «African writers series». En Inglaterra realizó estudios de Ciencias Naturales y fue presidente de la Unión de Estudiantes Africanos. Se desempeñó como editor de uno de los primeros diarios gambianos, The Gambia Echo. Como Wole Soyinka, Chinua Achebe y otros, pertenece a la primera generación de escritores del África Occidental anglófona en ser reconocidos como tales, y en ser publicados en el exterior. Es un entusiasta defensor del panafricanismo. Poeta cosmopolita, sus densamente comprimidas estructuras estróficas se acomodan al espectro universal de la experiencia humana: envejecimiento y muerte, los riesgos del amor, la soledad del exilio. En su libro Satellites, 1967, el desapasionamiento del poeta doctor se constituye en una metáfora para el enraizado y doloroso aislamiento existencial, su escalpelo penetrando «el doloroso y caótico borde de las cosas». Aunque se enfurece ante la frustración del subdesarrollo africano, reflexiona sobre ciegos y enfermizos modelos de «progreso» que no presentan una continuidad con el pasado y destruyen más de lo que preservan. En su única novela, The Second Round, un físico entrenado en Gran Bretaña y víctima de la llamada «masacre del alma» traída por la occidentalización, retorna a la capital de su tierra natal lleno de «nobles ideas acerca del progreso de África» pero termina tomando un puesto en un remoto hospital selvático, y por ende arraigando en la experiencia tradicional. Lenrie Peters fue invitado a participar en el XIX Festival Internacional de Poesía de Medellín y murió una semana antes de la inauguración del evento.
Extraído de aquí.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
"el saludo con la oscuridad" - un poema de Paul Celan
El huésped
hace tránsito en tu casa quien ha cambiado el saludo con la oscuridad.
Bien antes del día
despierta
y enciende un sueño antes de irse,
un sueño resonante de pasos:
lo oyes recorrer las lejanías
y arrojas tu alma hacia allí.
Paul Celan
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











