lunes, 26 de enero de 2009

Dos poemas en prosa de Miguel Ángel Bustos




















Vientre profeta sin tiempo

Yo no soy de ningún siglo.
Vivo ausente del tiempo. Soy mi siglo como soy mi sexo y mi delirio.
Soy el siglo liberado de toda fecha y penumbra.

Pero cuando muera, el profeta que hay en mí se alzará como un niño sin moral y sin patria. Un niño loco con lengua de alaridos. Entonces amanecerá en el millón de Galaxias.

Madres del futuro; cuidado; cuando muera puedo volver.
Entonces, ay, vientre que me aguardas, dulcísima catedral de tinieblas.


Luna de Herodes

Si en la noche inmóviles policías sujetan perros de boca en piedra, yo tiemblo. Quiero alejarme no puedo, como en sueños.
Entonces alzo la mano a mi pecho el traspasado. No sea que a lo lejos entre selvas de hueso y aliento salga el aullido de aquel que devora mis entrañas. Y aullando prolongue en los perros guardianes un odio en silencio y dientes, que por milenios me persigue.


De Visión de los hijos del mal, 1967






Miguel Ángel Bustos

Nació en Buenos Aires, el 31 de agosto de 1932. Entre 1952 y 1956 desarrolla su pasión por los idiomas (inglés, francés, portugués, italiano) y estudia hasta tercer año en la Facultad de Filosofía y Letras.

Entre 1960 y 1963 viaja por el norte del país, Brasil, Bolivia y Perú. Cuando regresa a Buenos Aires en 1964 se casa repentinamente y sufre una internación de casi un año en el neuro-psiquiátrico Borda donde conoce a Jacobo Fijman.
Entre 1966 y 1967 el dibujo comenzó a ocupar un espacio tan absoluto como el de su poesía; cuatro de sus libros están ilustrados por él. En 1968 obtuvo el Segundo Premio Nacional de Poesía por Visión de los hijos del mal. Era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Colaboró como crítico literario y fue un asiduo colaborador del equipo periodístico que editaba el quincenario político “Nuevo Hombre” que, luego de Silvio Frondizi, dirigía Rodolfo Mattarollo.

Desaparecido por la dictadura militar el 30 de mayo de 1976.

Obras de Miguel Ángel Bustos

(1957) Cuatro Murales.
(1959) Corazón de Piel Afuera (prólogo de Juan Gelman).
(1965) Fragmentos Fantásticos.
(1967) Visión de los Hijos del Mal (prólogo de Leopoldo Marechal).
(1970) El Himalaya o la Moral de los Pájaros.

8 comentarios:

Lola Torres Bañuls dijo...

Hola de nuevo:

Buena propuesta. Los poemas al leerlos me dan esa sensación de vacío existencial. Bueno igual es una tontería lo que digo pero es lo que me provocan al leerlos.

Gracias Arturo por las lecturas.

Un saludo

María Socorro Luis dijo...

Gracias, Arturo, por acercarme de nuevo a la poesía de M A Bustos, que tenía un poco olvidada.
Para mí, excelente poeta que mezcla la profundidad con la tewrnura, la lucidez con la fantasía.
Dedicaré un tiempo a releerlo.

Otra victima de la dictadura; otro poeta "maldito", que no pudo ni quiso ser feliz, mientras la injusticia y el sufrimiento .

Abrazos.

Arturo Borra dijo...

Hola Lola, me alegra otra vez verte por aquí. Sus poemas, cierto, arrastran un vacío existencial muy característico de una época oscura de Argentina.
No creo entonces que sea una tontería tu comentario.
Habla el sujeto herido, luego desaparecido por la junta militar.
Gracias otra vez y un abrazo,
Arturo

PD: ya a partir de la semana que viene, empiezo a leer lo tuyo!

Arturo Borra dijo...

María Socorro, qué bueno que conozcas a este poeta, muy poco conocido por aquí (y por todas partes).
Es una pena ver cómo toda una época de poetas fue arrancado violentamente de sus búsquedas. Como Paco Urondo, otra víctima de la dictadura que no quiso salvarse, que luchó, desde la lucidez y la ternura, como bien decís vos.
Otra vez gracias por tu aporte constante.
Va un abrazo desde Valencia,
Arturo

X dijo...

Hola Arturo, llegué a tu blog casualmente, buscando algo de Bustos. Te recomiendo la siguiente reseña sobre su obra:
http://elinterpretador-libros.blogspot.com/2009/03/latitud-bustos.html

Seguiré leyendo tu blog, hay mucho material interesante! Saludos desde Argentina,

Arturo Borra dijo...

Hola X, muchas gracias por pasarte por aquí y dejar la reseña.
Me alegra que en Bustos nos reconozcamos algunos de nosotros y desde luego, sos bienvenido por aquí.
Aprovecharé y me pasaré por tu blog también.
Otra vez gracias y saludo de otro argentino desde Valencia,
Arturo

omar bustos dijo...

muy lejos esta de sentir un vacio existencial....
adhiero a la vision profunda de Miguel Angel....
terrible lucidez....consegui libros de el buscando y buscando, son para mi un tesoro incalculable
omar bustos

Arturo Borra dijo...

Estimado Omar, antes que nada bienvenido a este pequeño espacio.
En segundo lugar, admito que pasar rápido por algunas cuestiones puede generar malentendidos importantes.
Si traje a M.A.B. por aquí no es precisamente porque no me reconozca -al menos en parte- en él. Al referirme a que sus poemas "arrastran un vacío existencial" me refería a la "época oscura de Argentina", esto es, a la dictadura militar, que cargó a tantos de miedo y soledad: no es algo propio a él, sino al trasfondo sobre el que se erige un deseo radical de cambio, en el que participa él mismo (como "sujeto herido"). Si lees otros comentarios míos verás en qué sentido lo estaba diciendo.
También para mí Bustos es brillante.
Gracias por sumarte y un saludo,
Arturo

PD: si no es indiscreto, ¿tenés algún vínculo familiar con este poeta?