sábado, 20 de junio de 2015

"un alfabeto del silencio" - un poema de Roberto Juarroz

 


 
El silencio que queda entre dos palabras
no es el mismo silencio que envuelve una cabeza cuando cae,
ni tampoco el que estampa la presencia del árbol
cuando se apaga el incendio vespertino del viento.

Así como cada voz tiene un timbre y una altura,
cada silencio tiene un registro y una profundidad.
El silencio de un hombre es distinto del silencio de otro
y no es lo mismo callar un nombre que callar otro nombre.

Existe un alfabeto del silencio,
pero no nos han enseñado a deletrearlo.
Sin embargo, la lectura del silencio es la única durable,
tal vez más que el lector.

sábado, 6 de junio de 2015

"...entre una y otra soledad" -un poema de Guadalupe Grande

 


Variación con cerezas en la nieve

Entra y sale el humo de la estación de estar lejos y no saber, es decir, un imán de niebla, un soplo de viento, una sola nota sostenida en el pentagrama de la nieve, y en este ir y venir, en esta grieta de ausencia y retorno, llegas aquí, regresas aquí, te detienes aquí, en este verano de cerezas que proyectan su sombra de cera en la superficie del estanque.
 
Flotan las blancas cerezas, carne votiva sin madurar o migas de pan en la memoria.
 
Y siempre es aquí.
 
Entre las cerezas y la superficie del agua nadan los días por venir: ¿alcanzarán el aire antes de llegar al hueso?

*
 
Se asoma el perro al estanque, lame la vara del zahorí, astrolabio astillado que siempre trae aquí, de estanque en estación, de la puerta al disco que gira, de la moneda al jardín. Y no hay nenúfares ni jazmines, sino blancas cerezas, intactos exvotos de tiempo.
 
Y el obstinado perro con su batuta, con su madeja de fotografías en el laberinto de azogues, aferrando la hora del duelo en su mandíbula en busca de su doméstica fundación, del nicho de días donde enterrar el duro hueso de la cereza, la carne blanca de la raíz.
 
Sea la distancia quien entierre a la distancia.
 
 
 
*
 
 
A la orilla de la conjetura y su viejo abrigo de vértigo gotean las primeras lágrimas de deshielo en la extensa pupila de la piel. Y allí, en el centro sin fin de la nostalgia camina la perpetua simiente del extravío abrazada a la lazada del zapato impar.
 
Un copo de sal, una lágrima en la sombra de la palabra cuyo hueso llamamos nosotros junto al muro donde se borra la caligrafía del tiempo.
 
Es el murmullo del libro arrastrando sus líneas como una peonza, hojarasca en los renglones que se anudan al perro lazarillo del candil para no regresar,
para no llegar antes que la maleta y su abultado vientre donde nada el luminoso acuario crepuscular, las breves pertenencias, las precarias joyas que guían la caravana del éxodo hacia el puntual desierto del viaje.
 
 
*
 
Todo gira sobre su gozne invisible,
viene y va el viento entre las espinas de los días,
viene y va,
nieva espuma de sal bajo las ovaladas criaturas por venir,
nieva sobre el minúsculo lomo de las caídas cerezas,
últimas certezas del porvenir, último hilo, última grieta,
la humedad,
 
pero es un relámpago, un ala, luego quién.
 
 
 
*
 
Danza la espina de cera en el surco de azogue
y a la hora del olvido suena en la pianola el papel horadado por las agujas de la madrugada, mapa de aire en el aire que siempre regresa, laberinto de humo en la caja de los zapatos usados, pauta zurcida de los días, restos de la vida a la orilla de un naufragio blanco.
 
Comienza el día con una púa de nieve, gira el disco, y quién te espera, quién, quién danza sobre la espina de metal, quién gira una vez, otra, otra vez una y otra vez más, gozne de tiempo, brizna de viento, alimento del lazarillo que empuja el pequeño daño en la retina de las estaciones, batuta en la boca del perro, caligrafía muda para el sedal.
 
 
Palabras, tan sólo palabras, una llave de ámbar con un mosquito vivo en el corazón, el animal del olvido siguiendo las migas de ruinas entre una y otra soledad.
 
 
Porque allí podrían caer los ojos hasta no recordar, hasta dejar, entre una y otra oscuridad, un puñado de cerezas, un puñado de levadura en la boca de los muertos, un puñado de sal en las manos de los vivos, allí podrían descender las horas hasta ser sábana transparente, mortaja y velo, limosnera para el pez abisal.
 
Pero, ¿quién vive entre una y otra soledad?
 
 
 
De Mapas de cera, Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2013.


domingo, 19 de abril de 2015

"Una tela blanca que se raja" -fragmentos de "Hombre en azul" de Óscar Curieses


 
 
 


Lo obsceno es la desnudez. Una forma de belleza: otra.

*

El color como método inconsciente.

*

No tengo nada que decir: todo está en los cuadros.

*

No soy yo quien debe dialogar con los espectadores, sino mis cuadros. Yo soy solo un residuo de ellos, algo de lo que se puede prescindir.

*

Todo el desgarro de mi obra, aunque  no lo haya reconocido abiertamente, parte de un amor trágico e intenta regresar a él.  Pero el retorno a ese amor jamás se alcanza, ni siquiera parcialmente como sucede en los griegos o en Shakespeare. De ahí toda mi violencia.

*

(Dyer). No se puede llenar el vacío, solo atravesarlo.
 

 
 
*

Sin límite no hay posibilidad.

*

Ser ciego al pintar, justo ahí la pintura se empieza a ver.

*

No me interesa el silencio en la pintura, sino la soledad.

Es erróneo concebirlos como sinónimos. La soledad habla continuamente, incluso grita.

*

Todo autorretrato es otro.

*

No intento decir nada en mis cuadros, dejo que sean ellos quienes digan o callen, pero en su propio lenguaje.

Los distintos niveles de la misma cicatriz, la expresión de la superficie.

*

Iluminar la oscuridad, no para apagarla, sino para mostrarla.

*

Dar forma a lo ilimitado.

*

Hay que volver a preguntar: ¿Qué es un desnudo?

*

Nadie puede pintar por nosotros, ahí reside nuestra soledad.

 

 
*
Sólo demasiado es suficiente.

*

Yo: una cicatriz del tamaño de mi estatura.

*

Siempre proyectamos nuestras carencias.

El cuadro también.

*

Explicar un cuadro siempre es sinónimo de fracaso o de asesinato.

*

Mi pintura no es un diario de mi vida, es más adecuado a la inversa: mi vida es el diario de mi pintura.

*

Sólo yendo demasiado lejos conseguirás llegar donde te propones.

*

Todo autorretrato es también una máscara.  

*

Camino en esa dirección y me adentro en la oscuridad. En ese instante, escucho el ruido de una tela blanca que se raja.
 
 
Óscar Curieses, de Hombre en azul
 
 
* Pinturas de Francis Bacon
 
 
 
 

sábado, 28 de marzo de 2015

«Manifiesto Letrista» (1942) -Isidore Isou


 


A. Lugares comunes sobre las palabras

 

Patético I El florecer de las erupciones de energía nos trascienden.

Todo delirio es expansivo.

Todos los impulsos escapan al estereotipo.

Fijo I La experiencia íntima conserva detalles curiosos.

Patético II Emisiones se transmiten por medio de nociones.

¡Qué diferencia entre nuestras fluctuaciones y la

brutalidad de las palabras!

Siempre ocurren transiciones entre los sentimientos y el habla.

Fijo II La palabra es el primer estereotipo.

Patético III ¡Qué diferencia entre el organismo y los orígenes.

Nociones - ¡qué diccionario heredado! Tarzán aprendió

a llamar gatos a los tigres en el libro de su padre.

Nombrando a lo Desconocido por lo Eterno.

Fijo III La palabra traducida no es capaz de expresar.

Patético IV La rigidez de las formas impide su transmisión.

Estas palabras son tan pesadas que la corriente no puede trasladarlas.

Los temperamentos desfallecen antes de cumplir su meta

(tirando salvos al aire).

Ninguna palabra es capaz de transportar los impulsos que uno

quiere mandar con ella.

Fijo IV PALABRAS permiten la desaparición de alteraciones psíquicas Habla resiste efervescencias.

Nociones requieren expandirse a formulas equivalentes.

PALABRAS Fracturan nuestro ritmo.

por su Asesinan la sensibilidad.

mecanismo, Inconsideradamente uniforme

fosilización Inspiración torturada.

estabilidad Torcer tensiones.

y envejecimiento Presentan exaltaciones poéticas como inútiles.

Crean gentileza.

Inventan diplomáticos.

Promueven el uso de analogías

Substituto de verdaderas emisiones.

Patético V Si uno hace economía con las riquezas del alma, uno marchita

lo restante junto con las palabras.

Fijo V Impide que la corriente se enmohezca en el cosmos.

Forma especies en sentimientos.

PALABRAS Destruyen sinuosidades.

Resultan de la necesidad de determinar cosas.

Ayudan a los ancianos a recordar forzando a los jóvenes a olvidar.

Patético VI Toda victoria de la juventud ha sido una victoria sobre las palabras.

Toda victoria sobre las palabras ha sido una victoria fresca y joven.

Fijo VI Resumir sin saber como recibir.

Es la tiranía de los simples sobre los puntillosos.

PALABRAS Disciernen con demasiada concreción como para dejar espacio para la mente.

Olvidar la verdadera medida de la expresión: sugerencias.

Permitir que las infrarrealidades desaparezcan.

Filtrar sin restaurar.

Patético VII Uno aprende palabras al mismo tiempo que buenos modales

Sin palabras ni modales uno no puede aparecer en sociedad.

Es progresando con las palabras que uno progresa socialmente.

Fijo VII Mata evocaciones pasajeras.

Aminorar el uso de abreviaciones y aproximaciones.

EL HABLA Es siempre lo viceversa de no ser idéntico.

Elimina a los individuos solitarios que querrían integrarse a la sociedad.

Fuerza a la gente que diría "En cambio" a decir "Por eso".

Introduce el tartamudeo.

Patético VIII La construcción de las palabras para que duren para siempre fuerzan al hombre a construir de acuerdo con figuras, como niños.

No existe apreciación de valores en las palabras

Fijo VIII Las palabras son las grandes niveladoras.

Patético IX Las nociones limitan la apertura hacia la profundización estando entornadas.

Fijo IX Las palabras son atavíos familiares.

Los poetas agrandan palabras cada año.

Se han remendado tanto las palabras que quedaron con costuras.

Patético X La gente piensa que es imposible romper palabras.

Fijo X Los sentimientos únicos son tan únicos que no se pueden

popularizar. Los sentimientos que no tienen palabras en el diccionario, desaparecen.

Patético XI Cada año miles de sentimientos desaparecen por falta de una forma concreta.

Fijo XI Los sentimientos exigen un espacio para vivir.

Qué extraordinaria la descorazonada absorción del poeta en las palabras.

Las cosas y nada que comunicar son cada día más importantes.

Patético XII Los esfuerzos para la destrucción atestiguan por la necesidad de reconstruir.

Fijo XII ¿Cuánto tiempo más nos aferraremos al dominio empequeñecido de las palabras?

Patético XIII El poeta sufre indirectamente:

Las palabras siguen siendo el trabajo del poeta, su existencia, y su tarea.

 
B. Innovación I

Destrucción de las PALABRAS en favor de las LETRAS

ISIDORE ISOU Cree en la posibilidad de elevarse más allá de las PALABRAS; quiere el desarrollo de transmisiones donde nada se pierde en el proceso; ofrece un verbo igual a un shock. Por la sobrecarga de la expansión las formas se valen por sí solas.

ISIDORE ISOU Comienza la destrucción de las palabras a favor de las letras.

ISIDORE ISOU Quiere que las letras constituyan entre ellas todo deseo.

ISIDORE ISOU Hace que la gente pare de usar conclusiones ya dadas por hecho, palabras.

ISIDORE ISOU Muestra otra salida de las PALABRAS y la RENUNCIA:

LETRAS. El creará emociones contra el lenguaje, por el

placer de la lengua.

Consiste en enseñar que las letras tienen un destino más que integrar las palabras.

ISOU Descompondrá las palabras en letras.

Cada poeta integrará el todo al Todo.

Todo debe ser revelado por las letras.

NO SE PODRÁ REHACER MÁS POESÍA.

ISIDORE ISOU EMPIEZA

UNA NUEVA VENA DE LIRISMO.

Cualquiera que no pueda dejar las palabras de lado que se quede con ellas!

  
C. Innovación II: El Orden de las Letras

Esto no quiere decir destruir palabras por otras palabras.

Ni forjar nociones para especificar matices.

Ni tampoco mezclar términos para que abarquen más sentidos.

Pero sí quiere decir TOMAR TODA LETRA COMO UN TODO; REVELANDO ANTE ESPECTADORES DESLUMBRADOS MARAVILLAS CREADAS CON LAS LETRAS (ESCOMBROS DE LA DESTRUCCIÓN);

CREANDO UNA ARQUITECTURA DE RITMOS LÉTRICOS;

ACUMULANDO LETRAS FLUCTUANTES EN UN MARCO PRECISO;

ELABORANDO ESPLÉNDIDAMENTE EL CORTEJO ACOSTUMBRADO;

COAGULANDO LAS MIGAS DE LETRAS PARA HACER UNA VERDADERA COMIDA; RESUCITANDO LA MEZCLA EN UN ORDEN MÁS DENSO;

HACIENDO ENTENDIBLE Y TANGIBLE LO INCOMPRENSIBLE Y VAGO; CONCRETANDO EL SILENCIO;

ESCRIBIENDO LA NADA.

Es el rol del poeta avanzar hacia recursos subversivos.

la obligación del poeta avanzar en las negras y onerosas profundidades de lo desconocido.

el oficio del poeta abrir otra puerta más del cuarto de tesoros para el hombre común.

El mensaje del poeta tendrá nuevos signos. El orden de las letras se llamará:

LETRISMO.

No es una escuela poética, sino una actitud solitaria.

EN ESTE MOMENTO: LETRISMO = ISIDORE ISOU.

Isou aguarda a sus sucesores en poesía!

(¿Existen ya en alguna parte preparados para avanzar en la historia mediante los libros?)

EXCUSAS PARA PALABRAS INTRODUCIDAS A LA LITERATURA

Hay cosas que existen sólo por virtud de su nombre.

Hay otras que existen pero dada la ausencia de un nombre permanecen ignoradas.

Toda idea necesita una tarjeta de introducción para que se le conozca

Las ideas se conocen por el nombre de su creador.

Es más objetivo nombrarlas de acuerdo a sí mismas.

LETRISMO ES UNA IDEA QUE

SERÁ LAMENTADA POR SU REPUTACIÓN

Letérico es un material que siempre puede ser demostrado..

Semillas de Letérico ya existen:

PALABRAS SIN SENTIDO;

PALABRAS CON SIGNIFICADOS OCULTOS EN SUS LETRAS;

ONOMATOPEYAS.

Si este material existió antes, no tuvo un nombre por el cual ser reconocido.

Trabajos Letéricos serán aquellos que se compongan enteramente de estos elementos, pero con reglas y géneros adecuados!

La palabra existe y tiene el derecho de perpetuarse.

ISOU ESTÁ LLAMANDO LA ATENCIÓN A SU EXISTENCIA.

Depende del Letrista el desarrollo del Letrismo.

El Letrismo ofrece una poesía DIFERENTE.

EL LETRISMO impone una POESÍA NUEVA.

AVALANCHA LETRISTA ES ANUNCIADA.
 
 
Isidore Isou, "Manifiesto Letrista" En Introduction à une Nouvelle Poésie et une Nouvelle Musique, París: Gallimard, 1947.
 
Fuente y Traducción: Paula Einöder-Boxer



 

domingo, 1 de marzo de 2015

Una «piedra entre los dientes» -un poema de Ana Ajmátova

 

 
La tierra natal
 
No la llevamos en oscuros amuletos,
Ni escribimos arrebatados suspiros sobre ella,
No perturba nuestro amargo sueño,
Ni nos parece el paraíso prometido.
En nuestra alma no la convertimos
En objeto que se compra o se vende.
Por ella, enfermos, indigentes, errantes
Ni siquiera la recordamos.
 
Sí, para nosotros es tierra en los zapatos.
Sí, para nosotros es piedra entre los dientes.
Y molemos, arrancamos, aplastamos
Esa tierra que con nada se mezcla.
Pero en ella yacemos y somos ella,
Y por eso, dichosos, la llamamos nuestra.
 
 
 
* Versión de María Fernanda Palacio
 

sábado, 7 de febrero de 2015

«Decálogo del perfecto escritor autista»*


Fotografía de Parkeharrison
 
 

“(…) la única, débil, mínima posibilidad de impedir
que el mundo tenga al final razón consiste en dársela”.

T. Adorno

 

1.Olvídese de sus tribulaciones. Deje de atormentarse en su soledad, escribiendo poemas o relatos abstrusos a contracorriente. Eso no lo catapultará al éxito ni le garantizará más que un público reducido de dudosas costumbres taciturnas. Un perfecto escritor adaptado a los nuevos tiempos ha de construirse como marca. A partir de ahora, su principal imperativo es instalarse como escritor destacado en todos los medios disponibles y recurrir sin reparos al marketing desvergonzado del yo. Regístrese en las numerosas redes y medios sociales que estén a su alcance y haga uso intensivo de estos maravillosos instrumentos que aproximan a los seres humanos. Invite de forma pausada pero insistente a que los demás se sumerjan en su insondable mundo interior. Pronto verá resultados notables en su imagen.
 
2.Alístese en algún grupo literario militante lo más numeroso posible y búsquese todos los aliados que pueda (jurados, editores, gestores culturales y periodistas o críticos espontáneos dispuestos a reseñarlo). Dado que lo oficial está devaluado, búsquese una etiqueta alternativa, lo más breve y simple posible, para retener la atención en medio del vértigo mediático. (Evite etiquetas tales como «post-vanguardismo tribal», «hiperrealismo onírico» o «creacionismo individualista» u otras similarmente sofisticadas: muestran un elitismo intelectual ofensivo para su público). Frecuente a sus contertulianos todo lo que pueda, elogiándolos sin pudor. Eso le proporcionará toda clase de beneficios, incluyendo elogios –proporcionalmente desmesurados- hacia su persona, con total prescindencia de la calidad de lo que escriba. Con algo de suerte, pronto recibirá algún premio por su lealtad. También le suministrará un circuito de distribución y promoción sin coste alguno, provechosas oportunidades de venta y medios para satisfacer sus necesidades más básicas de amor, reconocimiento y sexo poético.
 
3.Busque algunas fotos antiguas que mejoren su imagen actual o produzca una serie con ángulo favorable. No se prive de retoques digitales y busque preferentemente un fondo de biblioteca (en caso de disponerla, si no la ha sustituido ya por un televisor de plasma). Según la marca que le interese promocionar puede posar espontáneamente en diferentes escenarios cotidianos: el Aconcagua, la selva marfileña, las islas Sitges, una favela de Río o el Festival Literario Internacional de Fiji. Aproveche las fotos recomendadas y altérnelas semanalmente, de manera de ir sumando nuevos adeptos o followers cada vez. Piense frases impactantes y vacías, lo suficientemente ambiguas como para poder ser reinterpretadas según sus conveniencias mercantiles. Podrá comprobar cómo cualquier nimiedad puede adquirir visos extraordinarios.
 
4.Elija un estilo fácilmente reconocible sin ponerse extravagante o críptico: la claridad meridiana es su carta de presentación y captación. Para ello, seleccione un vocabulario básico y elemental que lo identifique con un grupo, sin necesidad de problematizar en exceso lo que quiere «expresar» (dando por sentado que no hay nada más importante que su libertad de expresión, incluso si es ligeramente auto-referencial). Unas pocas palabras-comodín le permitirán atajos sorprendentes, ahorrándose el trabajo de la crítica, el esfuerzo de la lectura detenida o tanto debate sesudo que no le interesa más que a un puñado de melancólicos trasnochados.
 
5.Puesto que su clientela valora la transgresión, no ahorre detalles insignificantes de su vida íntima que simulen alguna peculiaridad de carácter o un valor agregado a sus actitudes más mediocres. Ponga en valor su persona más que su escritura: el público estará suficientemente entretenido como para leer sus poemas o sus relatos sin el más mínimo sentido crítico. No olvide que usted no está compartiendo con sus lectores unos meros escritos sino dándoles la oportunidad inigualable de dar un salto cuántico en su conciencia ilustrada, su sensibilidad y, sobre todo, su círculo distinguido de contactos.
 
6. Limítese a ser encantador, obviando comentarios políticos u observaciones sociológicas que pudieran incomodar a sus clientes potenciales. Cerciórese de que su clientela comulga de antemano con sus opiniones: ya sabe que siempre tiene razón incluso si está equivocada. Su escritura debe unir lo que la política divide. Practique el amor y no la guerra. Usted es un alma bella y el optimismo ilimitado es su lenguaje. Del mismo modo que ha de derrochar elogios, economice toda crítica: cada cual tiene derecho a pensar lo que le plazca y es de sentido común que usted no es nadie para contrariarlo. Crear condiciones de mercado exige una rigurosa administración de los juicios, especialmente si son negativos. Vaya por la positiva: extienda sus redes, declárese seguidor de quien pueda contribuir a su meteórica carrera y haga guiños a los que pudieran dudar de su honorable empresa: todos son únicos y cada uno está ávido de saberlo.
 
7. Mime a su clientela. Agrádele. Si algún seguidor suyo comparte una foto, hable de su belleza. Si sube un artículo, hable de su interés. Si comparte un poema, hable de su sensibilidad. Si publica un cuento, señale sus semejanzas con algún autor preferentemente de moda (y olvídese de una vez de esos autores que ya nadie lee, comenzando por Poe, Chéjov, Le Guin, Borges o Cortázar…). Lo importante no es hacer una lectura reflexiva sino empatizar con todos sus colegas (que es su principal clientela) y mostrarse incondicional defensor de sus actos, con independencia a lo que hagan: el amor al arte siempre debe ser más fuerte que las diferencias ideológicas o estéticas, si es que todavía preserva alguna en su práctica. Haga oficio de su ecumenismo público; ya tendrá tiempo para mostrar sus antipatías en privado.
 
8.Sea espléndido desde el principio al fin. Cada vez que lo inviten a un recital, anúncielo y, en honor a su infinita gratitud, no deje de comentar las deslumbrantes resonancias de su participación estelar. Lo que importa no es lo real en lo más mínimo, sino la ilusión que usted gestiona. Comparta de forma periódica sus actividades artísticas (toda su vida lo es, así que no se prive de compartir lo que le plazca) y no deje de enviar sus escritos a las selectas antologías a las que es invitado por módicos precios o a los numerosos concursos (importantísimos por definición) que estén a su alcance. La presencia literaria debe traducirse en pauta publicitaria. Lo prioritario es estar: no ser olvidado ni un solo día. Si no tiene nada que compartir, invéntelo. También puede hacer anticipos de publicaciones que todavía no ha escrito, de recitales a los que aún no ha sido invitado y si su imaginación logra desperezarse, puede hablar de sus nervios antes de subir a recoger algún ilustre premio literario que con toda probabilidad le otorgarán. Tampoco renuncie a invocar poetas de renombre que no necesariamente ha leído y no sienta pudor por relatar sus historias de éxito (incluyendo las reediciones de 30 ejemplares de su obra magna) o la demanda creciente que sus libros tienen a nivel nacional e internacional. Esos son reparos de otro tiempo, cuando el culto a la autoridad no era lo único que contaba. La fórmula es fácil y simple: cuanto más éxito sugiera, más éxito tendrá.
 
9.Hágase gestor cultural y organice para sus colegas numerosas actividades literarias. Combínelas para que cada escritor invitado (no supere los veinte) lleve consigo tres o cuatro familiares y amigos. Con ello, tendrá una audiencia asegurada a la que le podrá ofertar sus productos en combos de lujo: 3 libros de relatos + 1 tanga; 1 slip + 1 poemario erótico + 1 dedicatoria; 2 fotos con el artista + 1 poemario + 2 relatos con bragas u otros combinados por precios baratísimos. Lo que cuenta es la explotación de la imagen de marca. Puede poner como ventaja competitiva su feminidad, su condición revolucionaria (también la revolución puede vender), su neomalditismo, su frikismo, su sex appeal o, si es joven promesa (hasta los 40 tiene tiempo), no olvide de vender el encanto de la juventud. Siempre queda la posibilidad de fomentar una estética del reviente en caso de no contar con estas otras virtudes. Cultive con celo su imagen y pronto tendrá epígonos dispuestos a emularlo y fans que esperan con un bostezo sus próximos recitales.
 
10. Búsquese algún programa informático que le permita combinar palabras para sus poemas o mezcle relatos para formar nuevos. No pierda tiempo en esas nimiedades y ahórrese las revisiones que coartan su espontaneidad expresiva. Bastará con que el escrito contenga algunas palabras mágicas y, sobre todo, que no aburra con su extensión. En caso de poemas, escriba versos cortos que hablen de sexo, humor, drogas, noche y otros tópicos análogos y si está inspirado divida el texto y preséntelo bajo la forma de poemas independientes que irá publicando regularmente para retroalimentarse con el público. Si es un cuento, mezcle misterio y género policial, con alguna pizca de erotismo. Si es una novela, mezcle misterio, género policial, épica histórica y todo el erotismo que pueda. Si alguien le indica cualquier minucia corríjala y agradézcale efusivamente. Se sentirá co-autor y estará encantado de encontrar su nombre en los agradecimientos. Cuando tenga un número suficiente de escritos, monte un libro y envíelo a todos los contactos que ha establecido en los pasos previos. Tenga la seguridad que pronto se convertirá en un perfecto escritor autista que podrá gozar sus cinco minutos de fama.
 
 
Arturo Borra
* Nota: este texto puede herir su sensibilidad. Si padece algún trastorno paranoico o narcisista, haga el favor de no leer.

Texto publicado en Revista "Canibaal", Nº 4, Enero de 2015.