domingo, 26 de octubre de 2008

Dos poemas de Osip Mandelstam
















Toma de mis manos para tu gozo...

Toma de mis manos para tu gozo
un poco de sol y de miel,
como nos ordenaron las abejas de Perséfone.

No soltar una barca a la deriva,
no sentir en la piel la sombra de una bota,
no vencer al dolor en esta vida dormida.

Sólo nos quedan los besos,
afelpados como abejitas

que mueren lejos de la colmena,
y que murmuran en la transparente espesura de la
noche,
su patria es el bosque dormido de Taigeto
y su alimento, el tiempo, la pulmonaria y la menta.

Toma para tu gozo mi regalo salvaje,
este feo y seco collar
de abejas muertas que convirtieron su miel en sol.

De Tristia y otros poemas (1920)













Me extravié en el cielo

Me extravié en el cielo.
Qué puedo hacer?
Quien esté cerca ¡conteste!
Sería mejor para ustedes hablar
De las vigorosas visiones dantescas.
No puedo separarme de la vida:
Aunque ella mate y acaricie,
En los oídos y en las cuencas de los ojos
Se posa la tristeza florentina.
No coloques, por favor, no coloques
Laurel amoroso en el whisky,
Mejor despedaza mi corazón
En trozos de sonidos azules.
Y cuando muera, este servidor,
Amigo en vida de todos los vivos,
Resonará en lo alto y profundo
Un eco celeste en el pecho.

Publicado inicialmente en El poder de la Palabra



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Biografía

Osip Mandelstam nació en Varsovia en 1891 y se inició como poeta militando en el movimiento “acmeísta”, –derivación del simbolismo ruso y reacción contra él–, pero evolucionó con el tiempo hacia posiciones muy personales, síntesis del simbolismo, el futurismo y el acmeísmo. Un poema contra Stalin le valió en 1934 un destierro a los Urales, donde intentó suicidarse, y tras varios años en Voronezh, en los que pudo continuar su producción en condiciones precarias, regresó para ser nuevamente arrestado en 1938 y condenado a cinco años de trabajos forzados.
Murió en un campo de trabajo cercano a Vladivostok el 27 de diciembre de 1938. La poesía de Mandelstam, considerado ya uno de los mayores poetas rusos del siglo, fue milagrosamente conservada por Nadiezhda, su mujer, autora de dos libros: Contra toda esperanza y Libro segundo, en los que cuenta las trágicas experiencias que vivió con el poeta durante los años del terror. Mandelstam fue también un gran prosista. Coloquio sobre Dante, prueba de su conocimiento de la Divina Comedia, la cual citaba de memoria cuando aún no había descendido él mismo al infierno de Stalin.

Libros publicados

Poesía

-La piedra, 1913
-Tristia, 1922
-Cuadernos de Moscú, 1930-1935
-Cuadernos de Voronezh, 1935-37


Prosa

-El rumor del tiempo
-La cuarta prosa
-Viaje a Armenia
-De la poesía
-Coloquio sobre Dante

10 comentarios:

Lola Torres Bañuls dijo...

Arturo una pregunta

¿VIves en Alzira?

Mañana entraré aqui por si me has respondido.

Arturo Borra dijo...

Y sí, vivo en Alzira...

Lola Torres Bañuls dijo...

Pues yo estoy ceriquissíma.

Vivo en Polinya de Xuquer.
Somos vecinos.

Espero respuesta vale.

Arturo Borra dijo...

Hola Lola, supongo entonces que también estarás cerca de Valencia, ¿no? El sábado estaremos otra vez en el Cabanyal (puedes ver la info en Manual de Lecturas Rápidas) y sería bueno que te sumes. Además, junto a unos cuantos amigos y mi pareja -que también es poeta- solemos hacer tertulias cada tanto, por lo que si querés te podemos avisar así nos conocemos. Ya me dices algo.
Mientras, va otro saludo cálido,
Arturo

Lola Torres Bañuls dijo...

Hola Arturo.

Si, lo miro. Me encantaría ir. Voy a ver el horario y si puedo convencer al pariente para ir.

Lo de las tertulias me encantaría.
Te doy mi correo por si quieres contactar conmigo más directamente para el tema de las tertulias.

lola621@hotmail.com

Estas cerca. Que pequeño es este mundo. Un aguja en un pajar y estas allí en Alzira mismo. Me hace gracia.

Un saludo.

Laura Giordani dijo...

Preciosa entrada y poema, Arturo. Esa imagen de un puñadito de celdas octogonales, como una flor que comienza a abrirse por su corola, acompaña muy bien los poemas de Osip Mandelstam.
Gracias por hacerme conocer a este poeta.
Un abrazo.
Laura.

Arturo Borra dijo...

Bueno Lola, no digo más porque ya te envié la información. De todas formas, otra vez gracias.
Un abrazo,
Arturo

Arturo Borra dijo...

Laura, en verdad sabés mejor que yo cuán difícil es crear o hallar belleza. Sobra lo kitch: el vértigo suele arrastrarlo y de ahí, también, la necesidad de detención.
Así que me alegra que al final te guste esta entrada. En cuanto a Mandelstam es uno de los tantos que en los tiempos actuales apenas se revisitan, salvo honrosas excepciones.
Habrá que seguir indagando, para que toda esa belleza -que en absoluto está disociada de la osadía y el contenido de verdad- no sea parte del acopio de olvidos que cargamos.
Un abrazo agradecido,
Arturo

Nuria dijo...

Adoro a Mandelstam

Arturo Borra dijo...

Si Nuria, Mandelstam son esos poetas que seguiré leyendo. No un final sino un inicio, un acompañamiento, en aquellos que nos ayudan a mirar más lejos.
Gracias y un abrazo,
Arturo